Deuda de hogares en Colombia es la cuarta en América Latina a marzo de este año

Las obligaciones de las familias nacionales llegaron a US$131.000 millones

13V APERTURA DEUDA MAYO 22 6f476Las deudas de las familias colombianas ha aumentado en los últimos años./Archivo AFP

Por: Redacción Economía

Las familias colombianas ocupan el cuarto lugar en América Latina en las deudas totales al registrar US$131.000 millones con corte a marzo de este año.

De acuerdo con el último reporte del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés), la deuda total de los hogares en el mundo alcanzó US$65,3 billones durante el primer trimestre de 2026. Estados Unidos y China concentran más de la mitad de ese total.

Señala la entidad que el endeudamiento de los hogares se ha convertido en uno de los principales termómetros para medir la salud financiera de las familias y la capacidad de consumo de una economía.

Consideran los analistas que, en un escenario global marcado por altas tasas de interés, presiones inflacionarias y una recuperación económica más lenta de lo esperado tras la pandemia, las obligaciones financieras de los hogares continúan creciendo. Colombia no es ajena a esta tendencia y hoy figura entre los países latinoamericanos con mayores niveles de deuda familiar.

Análisis

“Las cifras más recientes del Instituto muestran que los hogares colombianos acumulan deudas por aproximadamente US$131.000 millones, una cifra que ubica al país en el cuarto lugar de América Latina, solo por detrás de Brasil, México y Chile. Aunque el dato puede parecer alarmante a primera vista, expertos coinciden en que el análisis requiere una mirada más profunda que vaya más allá del monto absoluto”, sostienen los investigadores.

Si se analiza a escala mundial, los hogares estadounidenses acumulan obligaciones por US$21,2 billones, equivalentes a 32,4 % de toda la deuda familiar global, mientras que China registra US$12,3 billones.

Destaca el informe que, dentro de América Latina, el liderazgo corresponde a Brasil, cuyos hogares mantienen deudas por US$891.000 millones. México ocupa la segunda posición con US$360.000 millones y Chile la tercera con US$152.000 millones. Colombia aparece inmediatamente después con US$131.000 millones, superando ampliamente a Perú, Ecuador y Argentina, cuyos niveles de endeudamiento son considerablemente menores.

Sin embargo, para los analistas económicos comparar únicamente el volumen total de deuda entre países puede conducir a conclusiones equivocadas. La dimensión de una economía, el tamaño de su población y los ingresos de sus habitantes son factores determinantes a la hora de establecer qué tan pesada resulta realmente esa carga financiera.

El director de estudios económicos del Grupo Bolívar, Andrés Langebaek, explica que los países que aparecen en las primeras posiciones suelen ser precisamente aquellos con mayores economías y poblaciones más numerosas, por lo que resulta natural que registren niveles más altos de endeudamiento agregado.

“El valor absoluto de la deuda por sí solo no dice demasiado. Lo importante es entender la capacidad de pago que tienen los hogares y el tamaño de la economía que respalda esas obligaciones”, indica.

Bancarización

Además, no todos los créditos generan el mismo impacto sobre la estabilidad financiera de una familia. “Un crédito hipotecario es muy distinto a una deuda de tarjeta de crédito. Cuando una persona adquiere una vivienda está construyendo patrimonio. Lo mismo ocurre con muchos créditos educativos, que pueden traducirse en mayores ingresos futuros. En cambio, buena parte de la deuda de consumo financia gastos inmediatos que no generan un activo para el hogar”, afirma el director.

Asimismo, existe otro elemento fundamental para entender la posición de Colombia: el nivel de bancarización. Aunque en los últimos años el acceso al sistema financiero ha aumentado gracias a las billeteras digitales y las plataformas electrónicas, el país todavía se encuentra por debajo de los niveles observados en muchas economías desarrolladas.

Una parte importante de los colombianos aún no tiene acceso a productos bancarios tradicionales ni a mecanismos formales de crédito. Esto significa que las cifras oficiales reflejan únicamente una parte de la realidad financiera de los hogares.

En este sentido, el surgimiento de plataformas digitales y billeteras ha contribuido a elevar los indicadores de inclusión financiera. No obstante, el acceso efectivo al crédito sigue concentrado en una parte de la población que cumple con las condiciones exigidas por las entidades financieras.

En 1996 la relación deuda-PIB de los hogares se ubicaba cerca del 19,9 %. Durante la pandemia alcanzó un máximo del 32,38 %, impulsada por la necesidad de financiación que enfrentaron familias y empresas en medio de la parálisis económica. Posteriormente, la tendencia comenzó a moderarse y regresó a niveles más cercanos a su promedio histórico.

Sin duda, el período de pandemia marcó un punto de inflexión para las finanzas familiares. Las restricciones económicas obligaron a millones de personas a recurrir al crédito para cubrir gastos básicos, sostener pequeños negocios o compensar la reducción temporal de ingresos. Paralelamente, las bajas tasas de interés facilitaron el acceso a financiación.

Una vez superada la emergencia sanitaria, el panorama cambió. La inflación comenzó a aumentar y los bancos centrales elevaron las tasas para contener el incremento de los precios. Como consecuencia, el costo de los créditos se encareció de manera significativa.

Asegura el informe que el crecimiento del endeudamiento familiar en el mundo se ha convertido en una de las principales señales de vulnerabilidad económica. El caso de China es uno de los ejemplos más representativos. En apenas dos décadas, la deuda de los hogares pasó de US$277.000 millones a US$12,3 billones, impulsada principalmente por el auge inmobiliario.

Fuente: EL NUEVO SIGLO