Colombia lidera en América Latina la integración de Inteligencia Artificial, integridad y derechos humanos

El 24 de febrero de 2026, de manera virtual, Pacto Global Red Colombia instaló oficialmente la Mesa de Inteligencia Artificial para el Desarrollo Sostenible (Mesa IADS), una iniciativa que posiciona al país como referente regional en la articulación entre tecnología, ética empresarial y lucha contra la corrupción.
La Mesa IADS surge en un momento decisivo para la gobernanza global. La inteligencia artificial ya no es un tema futurista: es una realidad que está redefiniendo la competitividad, la regulación y la gestión de riesgos empresariales. Sin embargo, su adopción acelerada también ha abierto interrogantes sobre transparencia, rendición de cuentas, sesgos algorítmicos y posibles usos indebidos.
En este contexto, Colombia asume un liderazgo estratégico al integrar la IA dentro de la agenda de integridad corporativa y derechos humanos, en alineación con los Diez Principios del United Nations Global Compact.
La Mesa IADS no es un foro de discusión abstracta. Es un espacio de acción colectiva que reúne empresas, academia, sector público, sociedad civil y organismos internacionales para traducir los principios éticos en aplicaciones concretas. Su objetivo es claro: utilizar la inteligencia artificial como herramienta estratégica para fortalecer la transparencia, robustecer sistemas de cumplimiento, mejorar procesos de debida diligencia en derechos humanos y prevenir riesgos de corrupción, especialmente en coherencia con el Principio 10 del Pacto Global (anticorrupción) y los Principios 1 y 2 (protección y respeto de los derechos humanos).
Durante la sesión participaron representantes de la Oficina Global del United Nations Global Compact. Cristina Ritter, del área de Gobernanza e Integridad Corporativa, destacó cómo la agenda internacional anticorrupción ha evolucionado en los últimos años. Recordó la creación del Foro del Sector Privado en el marco de la Conferencia de los Estados Parte de la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC), así como la resolución adoptada en 2023 por 194 países que promueve incentivos para empresas con programas de cumplimiento robustos. También subrayó la expansión de las acciones colectivas, que pasaron de 10 a 34 países con acompañamiento técnico, y el inicio de una nueva fase en Angola, Brasil, Colombia, Portugal y Ucrania, siendo Colombia el único país hispanohablante en esta etapa.
Más información sobre la Convención contra la Corrupción puede consultarse en:
https://www.unodc.org/unodc/en/corruption/uncac.html
La Oficina Global anunció además la creación de un Think Lab sobre Inteligencia Artificial e Integridad Corporativa, así como el lanzamiento próximo de una nueva Guía Práctica sobre Cumplimiento, Ética y Anticorrupción, que será convertida en programa formativo global. Estas herramientas fortalecen el ecosistema de capacidades empresariales para enfrentar los desafíos de la Cuarta Revolución Industrial.
El debate conecta directamente con las discusiones recientes del Foro Económico Mundial en Davos. El Global Risks Report 2024 del World Economic Forum identificó la desinformación, la erosión de la confianza institucional y los riesgos asociados a tecnologías emergentes como amenazas sistémicas globales. La gobernanza de la inteligencia artificial fue destacada como uno de los retos más urgentes para garantizar estabilidad democrática y competitividad sostenible.
Informe completo disponible en:
https://www.weforum.org/reports/global-risks-report-2024/
En coherencia con estos debates globales, la Mesa IADS parte de una premisa contundente: la inteligencia artificial no es un fin en sí mismo; es una herramienta estratégica para fortalecer la integridad empresarial, proteger los derechos humanos y contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030, especialmente el ODS 16 (Paz, Justicia e Instituciones Sólidas) y el ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos).
Más información sobre los ODS:
https://sdgs.un.org/goals
Mauricio López destacó que Pacto Global Red Colombia acumula más de 20 años de liderazgo en integridad empresarial, con el Principio 10 como eje estructural. Señaló que la digitalización representa una oportunidad histórica para lograr impacto sistémico en los próximos tres años, siempre que la tecnología se utilice con propósito y bajo estándares éticos claros.
Por su parte, el Dr. Víctor Hugo Malagón subrayó que sin instituciones sólidas no es posible avanzar en la Agenda 2030. Enfatizó que la regulación debe evolucionar al ritmo de la Cuarta Revolución Industrial y que la IA puede fortalecer simultáneamente la transparencia, la competitividad y la protección de los derechos humanos. La tecnología, afirmó, también puede ayudar a gestionar sus propios riesgos si se diseñan mecanismos adecuados de control y supervisión.
En la dimensión técnica, Fabián Espejo, desde la Oficina Global, abordó la intersección entre inteligencia artificial, corrupción y derechos humanos. Recordó que la corrupción vulnera derechos de manera directa e indirecta, y que la IA también puede generar impactos negativos si no cuenta con salvaguardas adecuadas. Entre los riesgos identificados mencionó el sesgo algorítmico, la opacidad de los sistemas (“caja negra”), el debilitamiento de la rendición de cuentas, la falsa neutralidad tecnológica y el uso corrupto de herramientas digitales. En este contexto, reiteró que el control humano es indispensable y que la lucha anticorrupción debe basarse en principios de no discriminación, transparencia y accountability.
Como ha señalado el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres: “El destino de la humanidad no puede darse en manos de un algoritmo”. Esta afirmación resume el espíritu de la Mesa IADS: humanizar la tecnología mediante la acción colectiva.
En su nueva etapa 2026–2028, la Mesa priorizará la implementación práctica: identificación de patrones atípicos en contratación, sistemas predictivos de riesgo en procesos de debida diligencia, analítica para conflictos de interés, automatización inteligente de cumplimiento y tableros de trazabilidad que fortalezcan la transparencia corporativa. La meta es clara: lograr impacto estructural medible en tres años y consolidar una hoja de ruta 2026–2030 centrada en resultados.
Colombia asume así un rol estratégico en América Latina al demostrar que la inteligencia artificial puede convertirse en aliada de la integridad empresarial cuando se gestiona bajo principios éticos, supervisión humana y cooperación multisectorial. La acción colectiva no solo nivela el campo de juego y reduce la incertidumbre regulatoria; también fortalece la credibilidad empresarial y acelera la construcción de instituciones más sólidas.
La Mesa de Inteligencia Artificial para el Desarrollo Sostenible es, en definitiva, una apuesta por demostrar que la innovación tecnológica y la ética no son agendas separadas, sino dimensiones inseparables del desarrollo sostenible.
Este boletín fue realizado por Ángela María Gómez con apoyo de IA Fuente: PACTO GLOBAL RED COLOMBIA